Una de las cosas que me sorprendieron al entrar a trabajar en una serie diaria, eran las lecturas de guión… bueno… de guiones. Tengo que reconocer, que estaba acostumbrado a hacer lectura de uno o dos guiones en un día. Hasta entonces había trabajado en cine, o en series “prime time”, donde hay más tiempo para ir preparando (que tampoco mucho) los desgloses, las necesidades de cada secuencia.

Pero en una serie diaria o en esta en la que estoy (Seis Hermanas), cada bloque son seis capítulos, que se reparten a razón de un bloque por tandem director/ayudante y se leen en dos días.

Lecturas de guiónAl día siguiente al terminar grabación en tu mesa, te esperan los dos bloques anteriores y tu propio bloque para que te pongas al día. Tienes que leer muy rápido los bloques anteriores para enterarte que es lo que está pasando en el tuyo y empezar a desglosar como si no hubiera un mañana (porque no lo hay).

El día de la primera lectura, después de haberte leído y apuntado todo lo que te parece extraño los días anteriores, te reúnes con una parte del equipo de guión. Ese día se leen los seis guiones y se analiza lo que te ha tocado grabar (si, es un poco una lotería). Dirimes que secuencias pueden dar problemas en grabación y cuáles no. El director ajusta las secuencias un poco a su gusto y corrige lo que considera necesario (correcciones mínimas, no tramas). Y guión hace lo mismo… y entre todos llegamos a un equilibrio donde todo (más o menos) fluye.  Y todo esto rápido, rápido, rápido… que nos quedamos sin tiempo.

Al día siguiente (todavia esta picando los cambios de la lectura con el equipo de guión), más de lo mismo, pero con otros departamentos que también quieren información y/o cambios. Por allí aparecen los equipos de Producción, Arte, Vestuario, Peluquería y Maquillaje… y claro está… el Director y su ayudante. La reunión… y siempre a la carrera, dura lo que dura (lo menos posible, que todos tenemos mucho trabajo que hacer, y como no, poco tiempo) y se leen los guiones, secuencia por secuencia.
Aquí cada jefe de equipo aporta sus dudas, sus peticiones o corrige aspectos que desde su departamento tiene que corregir a las secuencias. Por ejemplo: “Nada de billetes… solo monedas” o “Por raccord el teléfono estaba al otro lado de la habitación”.  Pero siempre la última palabra (o casi) es del director.
Y al final se sale de la lectura de guión con todo leído, todo pactado y acordado (o casi). Se vuelve a enviar al departamento de guión alguna corrección (si es que la ha habido) y si queda alguna duda (o casi) en el aire. Todo se corregirá en los días siguientes, que para eso trabajamos todos en la misma dirección y nos estamos quedando sin tiempo que no tardaremos nada en grabar estos guiones recién leídos.

Terminas las lecturas, vuelves a introducir los cambios en los desgloses del Movie Magic (ya hablaremos de este software otro día) y te preparas para  volver al rodaje, en breve, junto a tu director. Mientras el siguiente tandem… comienza el camino de leer su bloque y sus capítulos (e imaginad la velocidad que tiene que tener el equipo de guión al escribir).